Os invito a leer el siguiente artículo sobre los fundamentos de la Resiliencia. Al final del post encontraréis una parte práctica e información sobre unas charlas y taller donde podreis ampliar la información.

Construyendo la casita de la resiliencia

A veces no es fácil darnos cuenta de cómo nuestra actitud, ante las diferentes situaciones que vivimos en el día a día, puede impulsar o dificultar nuestra capacidad para superar obstáculos.

Profundizar sobre el paradigma de la resiliencia nos permite cambiar el punto de mira, mirarnos, porque “todo ser humano lleva en su interior la organización de su medio” (E.Morin), y abrir el campo de visión, teniendo en cuenta todos los factores del entorno que nos influyen, “sabiendo que estamos en un mundo que todo se comunica e interactúa” (B.Cyrulnik).

Necesitamos adquirir los recursos internos que nos permitan reaccionar ante las adversidades. Obtenerlos pasa por disponer de la atención adecuada, un trato respetuoso y disfrutar de reconocimiento social.

Stefan Vanistendael diseñó la casita de la resiliencia para disponer de una herramienta que facilitara la comprensión de los elementos clave que contribuyen a la resiliencia. “Esta casita se ha ido transformando en un modelo cualitativo de elementos de resiliencia, como la aceptación de la persona, el humor constructivo, la búsqueda del sentido …”

La Resiliencia es un fenómeno que nos sorprende día a día, varía y se va construyendo a lo largo de toda nuestra vida, mediante el proceso de descubrimiento de uno mismo y la interacción con el entorno. Este proceso no siempre es consciente, debido a los muchos factores que intervienen: introspección, interacción, conciencia, independencia, iniciativa, creatividad y sentido del humor.

La casita nos da una imagen que nos ayuda a representarnos, y nos permite ver cómo está nuestra estructura, si es sólida, si necesita ser reforzada, si se necesitan reformas …

La casita de la Resiliencia nos hará de guía, servirá como herramienta para conocer, reconocer y visualizar el estado de la resiliencia, es una manera sencilla de ver en qué parte de nuestro proceso hay que poner más intención de mejora.

Hoy os presento este modelo de crecimiento interpersonal con nuevas aportaciones: la casita de Estefan Vanistendael me sirve de punto de partida para ir más allá de sus reflexiones.

A partir de mi experiencia profesional la he redibujado introduciendo otros elementos.

El suelo

Es el terreno sobre el que se construye. Representa las necesidades materiales básicas. Aquí encontramos la base donde se apoya toda la capacidad resiliente, los elementos de construcción son imprescindibles: el cuidado para la alimentación, los cuidados de salud, el vestir, la sexualidad.

Es como el alimento que necesita una planta para enraizarse, para crecer, para aguantar los cambios climáticos, para dar frutos. Son las necesidades naturales que debe tener cubiertas cualquier persona, sin ellas no hay solidez para construirse.

Los Cimientos

Esta formada por los vínculos y la red relacional, todas las relaciones que establecemos con nuestro entorno: la familia, la escuela, los amigos, el barrio … Determinados por nuestro tipo “de apego”, que conforma nuestra manera de vincularnos, de crear una red de buenos tratos que nos empodera.

Decidimos qué situaciones nos nutren y nos hacen crecer con armonía. Evitamos reacciones de rabia, malestar, las pocas ganas de sentir, de dejar de crear nuevos proyectos … Cuando uno pone los límites de lo que permite y lo que no, las relaciones personal y familiares se modifican.

La planta baja

Es la capacidad de buscar el sentido a la vida, el saber dar coherencia al proyecto vital. La necesidad de responder a nuestras preguntas interiores, qué, cómo, cuándo, por qué? sentimos, vivimos, buscamos, nos comprometemos … yendo más allá de la relación con uno mismo, siendo solidarios con nuestro entorno.

Aumentar los picos de felicidad no siempre es fácil, a veces aparece un sentido de vértigo, el cuerpo puede reaccionar con una sensación desconocida en la entrada del estómago, miedos … A menudo cerramos la puerta de esta planta o de alguna habitación, cuando lo que sentimos nos sobrepasa, y no sólo hablo de las cosas no queridas o no deseadas, también cuando el umbral de felicidad supera nuestra capacidad.

El primer piso

En este hay tres habitaciones: la de la autoestima, la de las competencias y actitudes, la de las estrategias positivas.

Si las plantas anteriores están trabajadas con suficiente fortaleza y vemos lo que chirría, esta planta podrá reforzarse y su logro se adquirirá con facilidad.

Los propósitos los haremos a partir de lo que sentimos, con empatía, flexibilidad, afecto, respeto, comunicación, ética … nunca como una obligación, hay que dejar de lado la frase “tenemos que hacer …”. Empoderamiento, autoestima, habilidades sociales, creatividad, sentido del humor, todas son palabras fáciles de decir pero difíciles de llevar a cabo y más en soledad.

El altillo

Un espacio abierto a nuevas experiencias por descubrir. El resultado de una buena construcción nos permitirá abrirnos a nuevas vivencias, a aceptar opiniones y a introducir nuevos elementos que nos ayuden a aumentar la resiliencia.

Nos podremos plantear con serenidad si lo que estamos viviendo aquí y ahora satisface nuestras expectativas y si es asertivo. Según donde nos ha tocado vivir o decidimos seguir viviendo tendremos más o menos oportunidades, regalos …

La apertura también viene determinada por el lugar, si plantamos una flor en un desierto no tendrá las mismas oportunidades que si la plantamos junto a un río frondoso. La resiliencia es esta capacidad de sobrevivir a situaciones adversas, no siempre dispondremos del terreno más adecuado.

La chimenea

En la casita incorporo una chimenea, por donde sale el resultado del trabajo resiliente: respeto, empatía, amor, afecto, buenos tratos y tiempo para dedicar a nuestro entorno. El humo transporta la esencia que pasa a formar parte del universo, contagiando el aire, las personas, la naturaleza y todo lo que rodea a la casita.

La decoración corre a cargo de cada persona, teniendo en cuenta sus creencias, los roles y su historia. Cada planta tiene diferentes herramientas y estrategias para ser trabajadas

“Una casa, como una persona resiliente, no tiene una estructura rígida. Ha sido construida, tiene su historia, y necesita recibir cuidados y hacer las reparaciones y mejoras pertinentes. Las diferentes habitaciones se comunican con escaleras y puertas, lo que significa que los diferentes elementos que promueven la resiliencia están entretejidos. ”

Stefan Vanistendael

Parte práctica

Construye tu casita de Resiliencia.

Toma tiempo para ti, para observarte, para ver tu entorno y el momento histórico que te ha tocado vivir. busca la creatividad que tienes dentro, confecciona tu casita, primero mira lo que tienes, pon palabras, imágenes, … luego observa que sientes con todo lo que ves, y qué harás con toda la información. Comienza por un proyecto de reconocimiento, aceptación y mejora de tu casita, observa qué puntos debes reforzar, pon ganas… y pasa a la acción. ¿Qué humo sale cuando enciendes el fuego dentro de tu casita?

Todo este trabajo se hace desde el sentir, no desde la obligación, es decir desde la voluntad de hacer, escuchando lo que viene de dentro y lo que percibes de fuera.

Si te pierdes en el camino puedes pedir ayuda, estoy aquí.

Y no podemos dejar de lado que estamos rodeados de diferentes casitas y como esto nos resuena e influencia dentro de nosotros.

Si tenéis ganas de saber más, un año más os invito a participar en el taller de resiliencia que se inicia el 26 de Octubre. Los encuentros serán una vez al mes durante 6 sesiones en Girona de 19h a 21h. Podéis encontrar más información en la agenda

También está prevista la charla gratuita: “La mirada hacia la sexualidad y la resiliencia” que se realizará el 05 de Octubre en Girona a las 19h.

Esta misma charla se volverá a repetir el 11 de Enero en el Ateneo de Arenys de Mar a las 19h dentro del 4º ciclo de conferencias “La infancia y la adolescencia hoy“.

Agradecimiento a Montse Vallès por su ayuda en la revisión del texto.

Referencias:

Stefan Vanistendael: «La resiliència no es construeix a qualsevol preu, sempre té una dimensió ètica»:

https://www.ub.edu/web/ub/ca/menu_eines/noticies/2011/Entrevistes/stefan_vanistendael.html

Stefan Vanistendael: Vers la mise en Oevre de la Résilience. La Casita, un outil simple pour un défi complexe

2018-10-01T08:25:15+00:00

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