Aquí os presento el guión del programa de radio «El Punt de l’interrogant» y su audio que se llevará cabo el pasado martes 4 de diciembre.

La pròxima charla sobre el tema: el viernes 22 de febrero.
¿Qué nos impide ser asertivos?
La asertividad es una necesidad de las personas para resolver las cuestiones del día a día de manera satisfactoria. Expresando los pensamientos, los sentimientos y al mismo tiempo defendiendo tus necesidades tanto en el ámbito personal como social. El fenómeno de la resiliencia habla de la asertividad como proceso para trabajar y mejorar nuestras capacidades.
Es un estilo de comunicación que se centra en dos polos opuestos: agresividad y pasividad, por tanto, depende del estilo de comunicación que utilizamos tendremos unas respuestas más o menos asertivas. Por ejemplo:
Tres amigos pierden el tren, la conversación de cada personaje es diferente, siguiendo el modelo de respuestas éstas pueden ser más o menos asertivas: -Comprendo que esté enfadados, pero yo me siento triste, qué opciones tenemos …- No importa, como vosotros prefiere …- por tu culpa … Estos ejemplos de reacciones ante un hecho que nos afecta pueden ser el punto de partida para trabajar la resiliencia.
La asertividad tiene grados, no es un sí o un no. Dependerá de nuestros valores, creencias, la cultura en la que vivimos, el momento histórico y otros … Lo que para mí puede ser asertivo para otra persona puede ser todo lo contrario, la percepción del mundo real para cada persona. Si pensamos que siempre tenemos que ser asertivos a la primera, es fácil que caigamos con el desapoderamiento.
La asertividad nos activa nuestro sistema de recompensa … más aciertos implican más satisfacción … pero los aciertos fáciles no nos activan de la misma manera que un acierto que nos requiera más esfuerzo, sin embargo, debemos tener la fortaleza para soportar la presión de la frustración. La frustración muchas veces va asociada a las creencias conscientes e inconscientes. Ejemplo de una creencia: «si pedimos las cosas bien, la respuesta será positiva para nosotros». Esto hace que muchas veces no esperamos un no, si lo recibiremos, nos altera nuestro sistema neuronal, las emociones, los sentimientos y las acciones que emprendemos activan de manera no asertiva. Por otra parte ser asertivos nos llenará nuestros almacenes de neurotransmisores: dopamina, cetonina, oxitocina … la hormona de la felicidad.
La asertividad, nos viene dada desde el nacimiento ?, se hace? o se rehace? si tenemos una visión positiva, constructiva y creemos en las capacidades humanas, es decir la capacidad resiliente y sus procesos iniciaremos un camino de mejora, o de reforzamiento, partiendo de la conciencia del aquí y el ahora, no dejando de lado nuestras raíces. Una de las maneras es trabajando la casita de la resiliencia, La red de buenos tratos que nos ayudan en nuestro proceso de asertividad, aportando una buena comunicación verbal y corporal, encontrando el equilibrio entre los otros y el yo, potenciando el hecho de dar y saber recibir, expresar las satisfacciones y afectos, reconocer el esfuerzo de las personas, la vida es un regalo, mirar a los ojos, abrazar … en definitiva observando, escuchando y mirando nuestro interior y todo lo que nos rodea .
Llegaré a ser más asertiva si soy capaz de rodearme de todas las personas que me permitan desplegarse tal como soy y me tengan presente en la red de buenos tratos.

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