«Apego» sería la forma que el bebé vive el acompañamiento, sus primeras percepciones, sensaciones, emociones de lo que le viene de fuera, en contraste con la que siente dentro, las primeras relaciones, cariñosas y de confort con la madre o el referente que cuida de él. Estas primeras vivencias influirán en su manera de entender y vivir en el mundo.

Como vive el bebé sus necesidades? W. Bion nos cuenta que el bebé no tiene experiencias previas y todas las necesidades lo desbordan.

Como debería ser la respuesta de la madre?

¿Por qué es importante que pueda contener al bebé?

¿Por qué es importante un apego seguro?

¿Incide en el aspecto emocional, en el aspecto neurológico …?

Es importante tener claro el concepto de asimetría, las acciones no sólo en una dirección, la madre ha de entender a su hijo, debe comprender que le pasa, que necesita, que le preocupa, dando respuesta a sus necesidades , sin adelantarse a las demandas, y poniendo límites si estas son excesivas.

¿Hay que saber cuál ha sido nuestro recorrido?

¿Como es el niño que recibe respuesta a su deseo?

¿Y lo que no tiene respuesta, donde se queda?

El apego recibido en la primera infancia nos da las herramientas que nos permitirán vincularnos de una manera más o menos asertiva (seleccionando un contexto adecuado en potenciar los aprendizajes, la inteligencia emocional, la regulación de las emociones …) y da lugar a la capacidad de resiliencia.

Los tipos de apego no son estáticos, se pueden modificar con un trabajo personal de conciencia.

Esto nos permitirá elaborar nuestra red de buenos tratos con personas que nos quieren y nos apoyan.

Agradecimientos a Montse Vallès por su colaboración